Ha accedido a los Mi Aspire One archivos del weblog del día 26. Julio 2008.
26. Julio 2008 por Jyes_Beat.
Ese mismo día debía realizar un viaje a Tarragona, y el tiempo que pasas dentro de un coche da para pensar un rato. Carcomido por dentro llegué a la conclusión que mejor algo que nada. El Asus estaba fantásticamente reconocido en USA, así que no podía ser muy malo.
Puse rumbo al tercer almacén del día, por supuesto llamé antes para que me dieran confirmación de existencias. Marqué el destino en el GPS del vehículo en poco más de 45 minutos me planté allí. Creo que mis pasos se aceleraban cuanto más me acercaba a la sección de informática, y en poco tiempo ya estaba plantado frente a él. No se, pero con el encabezonamiento que llevaba aún tuve suerte de ver de reojo una máquina azul metalizada, color que no existía en la gama de los Eee Pc. Solté al pobre ultra-portátil de 7″ y mis ojos se abrieron como platos al observar aquella otra maravilla.
No podía ser: mínimas dimensiones, poquísimo peso, aspecto de calidad y una pantalla en condiciones de 8,9″. Había leído bastante de portátiles de bajo coste, pero de ese, ni idea. Miré: Acer Aspire One.
Memoria, conexiones, autonomía de batería…. todo encajaba.
Y el precio, no podía ser: 299 Euros, además corría con Linux, eso era excelente, eso era lo que yo buscaba, lo que yo quería.
Aquella compra se debía realizar con el corazón, demasiadas coincidencias que apuntaban hacia aquella máquina.

Publicado en Impresiones | Imprimir | Ningún comentario »
26. Julio 2008 por Jyes_Beat.
Lo reconozco; mi primera intención era hacerme con un Asus Eee PC de 7″, aunque poco después, horas antes de comprarlo, no pude resistirme cuando vi un “Ofertón” en una conocida cadena de un Medion Akoya E1210 (muy parecido al MSI Wind). Con un precio de 399 Euros, una pantalla de 10″, 1 Gb de memoria RAM DDR2, disco duro de 80 Gb y procesador Intel Atom a 1,6GHz superaba en casi todos los aspectos a mi primera opción, incluso en el precio, al ser más caro claro.
Sinceramente veía un poco pequeña la resolución de pantalla del Eee, sobre todo para visualizar páginas web que de todas todas están la mayoría por encima de los pixeles ofrecidos por el Asus (800px en anchura), por lo que el Akoya ganó puntos rápidamente. Me molestaba un poco que montara Windows XP, un sistema que empieza a estar ya obsoleto, y prefería que al conectarlo me recibiera alguna distribución GNU/Linux, pero eso seguramente se podría solucionar.
De camino a realizar mi esperada adquisición algunas dudas comenzaron a asaltarme. Si buscaba un ultraportátil, donde el peso, tamaño y bajo consumo eran importantes, ¿Por qué acercarme tanto a una máquina algo más común, con mayor peso y consumo de batería que mi pensamiento original del Eee?. No sería mejor alargar un poco más mi presupuesto y comprar algo “más de verdad” con una pantalla de 15,4″, más potencia y memoria. Claro eso no tenía sentido porque ya tengo otro portátil.
Siempre he creído en que el destino a menudo nos maneja a su antojo y capricho, y creo que ninguno de estos dos equipos debían de ser para mi. Eso empecé a pensarlo cuando fui al centro comercial más cercano a mi vivienda y me encontré con la ausencia de ambas máquinas. Ya con el mono de conseguir al Medion realicé una llamada a otra de las tiendas cercanas donde me indicaron que quedaba uno pero de exposición. “¿Está bien?, - Sí solo tiene marcas de dedos, pero está impecable.”. Durante el viaje pensaba en abandonar la obsesión, no estaba en un sitio, y en el otro toqueteado por todos, pero como suele pasar, cuando se te mete algo en el corazón: hay que llegar al final.
Como comenté anteriormente, parece que el destino nos reserva algunas sorpresas, y en esta ocasión una decepción bastante grande. No me quisieron vender el ultraportátil porque según el responsable como esperaban nuevos equipos no iban a desmontar algo para volverlo a montar. ¡A la mierda!. Un cabreo importante comenzó a recorrer todo mi cuerpo. Encima sí que tenían un Eee; lo miré, lo acaricié… pero seguí viendo aquella pantalla demasiado pequeña.
Me Fui.

Publicado en Impresiones | Imprimir | 1 comentario »